PLAYAS DE LAS RÍAS BAIXAS. ENTRE BANDERAS AZULES Y LAS GANAS DE CONSTRUIR

Lo que pego abajo es una presentación en slideshare realizada por el consultor turístico José María Saldaña. Aparecen Baiona, Samil en Vigo, Poio, Sanxenxo (récord desde el 2004 de ser el municipio español con más banderas azules) y O Grove. Por supuesto no están todas las playas de las Rías Baixas. Sin embargo es un recorrido rápido por algunos de los arenales más visitados y conocidos de Pontevedra. Aparecen sobre todo playas en entornos urbanos.

Las playas que ofrecen baños exprés de sol y mar, separadas por un paseo marítimo o una carretera de las viviendas de segunda ocupación, de los hoteles y los restaurantes, tienen un público fiel que no falla a la cita todos los veranos, abandonando a finales de agosto las localidades donde se encuentran. Sanxenxo es el mejor ejemplo del efecto Benidorm y del día del turista en los ayuntamientos de las Rías Baixas. Es una fórmula que mantiene la afluencia veraniega de turistas, pero que para no perder competitividad deberán seguir creciendo pero no a costa de destruir el litoral. Recientemente una noticia en la prensa destacaba que para los turistas el urbanismo desacertado en la fachada maritima hasta O Grove era el aspecto más negativo de su visita a Pontevedra. En otras zonas turísticas fuera de Galicia, ya han tocado techo al abusar del modelo turístico de hotel al lado de la playa, que carga sobre el paisaje costero la responsabilidad de tirar del carro de la economía. A largo plazo y después de abusar del hormigón sólo se podrá competir bajando los precios del alojamiento o deshaciendo el camino reconvirtiendo el destino. Los promotores quieren seguir construyendo. Pero al turista le gustan cada vez menos las barbaridades urbanisticas y está mucho más concienciado con la conservación del medio ambiente. Ahora toca ordenar el litoral. En las Rías Baixas se debería tener en cuenta lo que están intentando corregir destinos como los del Mediterraneo y las Islas Baleares y Canarias, para no cometer los mismos errores.

RESTAURANTES Y CÓMICS

Al hilo de la felicitación tipo cómic para el 2010 del Grupo Nove y ya que prometen continuar con algo más en la web, empecé a hacer memoria sobre el uso de la banda diseñada para promocionar restaurantes.

En el año que acabamos de pasar, hubo dos publicaciones que tuvieron bastante éxito en las que el cómic y la cocina hicieron buenas migas.

Del que más se habló fue de "Los bajos de la alta cocina". Realizado por Álvarez Rabo a petición de Andoni Luis Aduriz para celebrar el décimo aniversario de su restaurante Mugaritz. Este libro formado por historietas cortas de diferente extensión, se burla y parodia a cocineros famosos caricaturizados de forma para nada escondida como Ferrán Adriá, Sergi Arolo, Panti Santalucía, Martín Brasategui, Carne Ruscapella, Juan Mari Achak y el propio Andoni. Junto a ellos la figura del crítico. También el inspector de la Michelín, su suplantador, la tecnología...

Un libro rompedor (incluso en su presentación, que se hizo en un restaurante chino!) y con el que la alta cocina se ríe de sí misma.

Más desapercido a pesar de llevarse el premio Gourmand al mejor libro innovador sobre cocina, fue el del restaurante A fuego negro: Pintxos y viñetas.

Un atrevido cómic-recetario de los cocineros Edorta Lamo, Iñigo Cojo y la diseñadora Amaia García, que regentan este local en la parte vieja donostiarra a medio camino entre la tradicional barra de pintxos, y el restaurante de menú degustación. El libro cuenta en viñetas el inicio de su aventura hostelera, y recoge las recetas de los pintxos más conocidos del local con fotos de los mismos y explicación de su preparación.

Esta última idea de A fuego lento, la de las recetas en dibujos me parece un buen formato para elaboraciones sencillas y muy rápidas. Algo que hacen desde Canada y con mucho éxito el cocinero Bill Lombardo y el dibujante Thach Bui con las tiras semanales del Chef Peppi. En cinco o seis viñetas llevan publicado un recetario extenso de menús no muy complicados.

Un estilo que se adapta a la perfección para la publicación en webs de restaurantes, pudiendo facilitarse su difusión con las habituales pestañas de email, print, embed...