CORTEGADA. LOS ARBOLES QUE IMPIDEN VER LA ISLA

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La isla de Cortegada es finalmente parte de un Parque Nacional y una joya para las visitas turísticas. Estaba destinada a serlo, aunque lo ha haya hecho por caminos tortuosos. A principio de 1900 se abalanzaron sobre ella numerosas personalidades políticas y empresariales para liberarla de cualquier propiedad y poder regalarla al rey Alfonso XIII para que mandase construir en ella su segunda residencia de verano. Su meta era conseguir un buen tirón publicitario a nivel nacional con esa residencia real, para lograr un desarrollo turístico de la zona, superior al alcanzado por el "Gran Hotel Balneario de La Toja", aspirando a crear incluso algo así como una Costa Azul gallega.

En un artículo periodístico de la época del Correo de Galicia de Buenos Aires se cuenta así esta aventura: "Ahora en la Ría de Arosa se conciliarán las playas, el mar, los ríos y las riberas de los ríos, de acuerdo con las más avanzadas experiencias europeas, que no desdeñan los ríos como lugares de perfecto descanso... Aguas arriba del río Ulla, empezará a extenderse la población veraniega, como en la riviere extrajera. Sabido es que el verano moderno más delicioso es en la orilla de los ríos, aportando a veces trozos para terrazas muy agradables... Carril, el pueblo muerto, con todas las estrecheces de su ayuntamiento, será un caserío animado, como merece su privilegiada situación. Vilagarcía, pueblo risueño y encantador, irá desarrollándose cada vez más... Muchas fincas, muchos hoteles, muchos establecimientos se crearán al amparo de todo esto. Galicia da su primer paso en la vida nueva".

Pero el tema no fue fácil. Cuando se empezaron a hacer cuentas resultaba que allí había 1204 fincas pertenecientes a 211 propietarios, algunos de los cuales tenían sus casas en la Isla. Se pidieron préstamos para las compras de terrenos, y se hizo una suscripción popular. Se presionó a muchos de los propietarios para que donaran, y al menos en dos casos se sabe que firmaron a punta de fusil.

La entrega al Rey se demoró demasiado en el tiempo. Alfonso XIII quería una isla totalmente libre de cargas. Hubo que salvar además de los innumerables obstáculos de poner de acuerdo a 211 personas, resolver el problema de la cesión de los terrenos de la iglesia al rey (Había un capilla con dos importantes romerías al año), y hacer que la "Casa de La Golpelleira" que cobraba también su renta foral anual, renunciase a la claúsula mediante la que se reservaba el dominio directo de la isla cuando Cortegada dejase de pertenecer a Alfonso XIII o sus herederos. (los de la Casa de La Golpelleira sabían con quién trataban).

Cuando Cortegada pasó a manos del Rey, este ya había decidio establecer su segunda residencia de verano en Santander. Sin embargo no renunció al regalo. Se acercó incluso una vez a la isla para tomar posesión de ella simbolicamente, como se pueden ver en algunas de las viejas fotografías que se conservan, y en las que aparece en medio de un campo como un tanto preocupado por no estropearse las botas.

Durante el resto del S. XX se especuló con la isla, la República la recuperó del patrimonio de la monarquia, pero finalmente acabó de nuevo en manos de Juan de Borbón que la vendió a una empresa que aspiraba a edificarla con chalets adosados.

Muchos de los habitantes de Arousa comprendieron que este proyecto era una tomadura de pelo, sobre todo para los que habían sufrido las presiones para dejar las propiedades donde vivían. Cortegada se protegió como espacio natural, y finalmente la Xunta la compró en 2007 para incorporarla al Parque Nacional de las Islas Atlánticas.

La visita a la Isla se puede hacer bien en las rutas organizdas desde el ayuntamiento de Vilagarcía (ojo porque no las hay todo el año. Confirmar en el 986099200), o en embarcación privada con los permisos correspondientes del patronato del parque que se pueden sacar desde esta página:

http://www.iatlanticas.es/

Yo lo hice utilizando la primera opción. La visita fue en un día de buen tiempo y con una guía estupenda. Hay dos cosas que apetece mucho hacer una vez que pisas tierra firma y dejas atrás el pequeño trayecto en lancha desde Carril, una es saltarse los caminos señalizados dentro de la ruta para pegarse un baño verde entre los espesos bosques de laureles (no se puede hacer para evitar dañar a la flora de la isla), y la otra es darse el otro tipo de bañito más veraniego, esta vez en las playas tranquilas de la isla. Lo último se puede hacer si se va por libre en una embarcación. En la visita guiada por cuestiones de tiempo no se deja, aunque deberían incluirlo en el programa para el que le apetezca estar el tiempo necesario para mojarse la barriga. En la visita a Sálvora (también del Parque Nacional de las islas Atlánticas ) hay un momento de relax para refrescar los pies en la playa del almacén después de hacer las rutas por el interior de la isla.

Las sensaciones en la ruta (2 horas aprox.) lo van ganando a uno. Te dejas llevar por el ritmo de la isla, hasta que a mitad de camino en lo más frondoso del paisaje, en lo que a penas hace cien años eran campos de cultivo, te inunda la la percepción de estar fuera de la realidad, en una isla de 54 hectáreas no ves el mar de lo rodeado de arboles que te encuentras, te pierdes un rato abriendo el cuento mágico de las historias que hablan de pecios romanos con un rico tesoro a la espera de ser reflotados, bosques inmensos de laureles, normandos y musulmanes agazapados esperando invadir Compostela, jabalís que comen almejas, avestruces que saltan de Cortegada a Carril, hospitales de peregrinos y virgenes milagrosas, caballos que sanan solos, arboles come piedras, niños que se calientan en hornos, carros de vacalouras y agujeros perfectos de pájaros locos.

La visita termina acariciando las viejas casas abandonadas. El antiguo poblado que sale en casi todas las viejas postales del puerto de principios de siglo. Este tipo de construcciones en piedra, atravesadas de arboles y hierbas siempre me dejan con ganas de saber más sobre sus habitantes. De lo poco que encuentro merece la pena ver este vídeo en el que Dña. Pastora Franco como guardiana de la memoria, atesora muchos recuerdos de la isla, prendidos de las agujas de un reloj que cuelga en la pared de su casa, mandado comprar por su abuela después de abandonar la isla.

Para saber más se puede visitar la web oficial de la Xunta sobre el Parque con audioguías

http://www.parquenacionalillasatlanticas.com/spa/informacion_cortegada.php?nar1=21

La web del Parque del Ministerio de Medio Ambiente

http://reddeparquesnacionales.mma.es/parques/cies/index.htm

Descargar un folleto:

http://www.parquenacionalillasatlanticas.com/fotos/1266761830_oX4N.pdf

Ver este hermoso vídeo con imágenes antiguas de la isla que pertenece a la campaña "Cortegada é nosa" con la que se presionó para incorporarla al patrimonio público:

http://www.youtube.com/watch?v=euiehfvNHes

Y mi visión de Cortegada con imágenes de la visita y algunas del vídeo anterior.


3 Deja tu comentario pinchando aquí:

Rompente dijo...

Teño grandes devezos de visitar esta illa por culpa de turismodepontevedra.blogspot.com!!!

...ainssssssssssss

Dedo en la Sopa dijo...

recoméndoche Sálvora tamén... dúas xoias...

Hojitafría dijo...

Qué bien lo pase. Y que cortita se hizo la visita. La guia, estupenda.
Os recomiendo que lo anoteis en la lista de cosas que hacer para el próximo verano.
Yo me anoto visitar Sálvora.