FÓRUM 2008: DEL ANONIMATO A LA WEB 2.0

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Lectura del Manifiesto Código Cociña.

En el intercambio de opiniones del e-forum de ayer día 18, tuve la impresión que se estaba jugando un partido de fútbol sin pelota. Después de la precisa lección de Manuel Gago sobre el fenómeno blog, el debate perdió fuelle por el desconocimiento absoluto de los ponentes sobre las posibilidades de esta herramienta. No escuché por ejemplo, por parte de ninguna de las empresas invitadas hablar de los blogueiros como de lo que de verdad son, clientes con opinión. Todo eran reproches sobre las ambiguedades o el aburrido tema del anonimato. Hubo que esperar a la intervención de Pablo de http://www.belay.es/, para que llegase una bocanada de aire fresco cuando habló sobre colaboración en red y ayuda mutua.

Una comunidad de blogs es sobre todo una comunidad social que genera información inmediata. Y todas las empresas que vivan de espaldas a sus clientes o no sean trasparentes, pueden ir diciéndole adios a sus posicionamientos de mercado. Les pasará a las guías gastronómicas, a las de viajes, y también a los establecimientos de hostelería (hoteles sobre todo). Ferran Adriá dando palos de ciego comentó algo muy acertado sobre la importancia de ventilar con ideas nuevas los mercados cerrados.

Y la hostelería es un mercado demasiado encerrado sobre si mismo, que se ha comprado el favor de muchas críticas profesionales sin contar que los tiempos cambian: ahora son sus clientes los que tienen la sartén por el mango.

La mayoría de la hostelería que triunfa sabe cómo funcionan los sistemas de opiniones, y cuando son negocios buenos, las agradecen, y las usan, y aprenden de ellas. Borrar la opinión de un cliente que afirma que las sábanas estaban sucias no hará que al otro día amanezcan más limpias: si las sábanas están sucias la solución es lavarlas.

El sistema de opiniones actual funciona y es muy útil. El usuario de Internet no es tonto, y si un hotel (o restaurante) tiene 50 buenas opiniones y 1 mala, el usuario sabe que esa opinión o es injustificada o es una excepción en el “buen currículum” de la empresa. Y si sucede al revés que tiene 50 malas opiniones y 1 buena, no es porque todos los usuarios están confabulados contra él.
Un primer paso para que las empresas se adapten a los nuevos tiempos será que escuchen más a sus clientes. Una buena forma para los clientes de empezar con un verdadero foro 2.0, es crear códigos de conducta.

Código Cociña, presentado ayer oficialmente es un primer paso para algo grande.


Blogueiros (y simpatizantes) adheridos al Código Cociña. Fotografía: César R. Carril

10 Deja tu comentario pinchando aquí:

el pingüe gourmet dijo...

Enhorabuena por la crónica. Si Adrià dice que "hay que ventilar" estemos tranquilos, se ventilará tarde o temprano. Estemos preparados a la lluvia de críticas hacia los blogs que van a caer.
Siempre me hago la misma pregunta, ¿Por qué los grandes siempre están abiertos a "ventilar" y los mediocres a cerrar la cancela?

Un saludo

Roberto

Dedo en la Sopa dijo...

Hola Roberto. Gracias por tu participación.

Hay gente que no se entera y se piensa que se puede vivir de espaldas a los clientes.Los consumidores han encontrado una herramienta perfecta para organizarse, y va a exigir de los empresarios corregir sus errores con rápidez: las negocios más lentos de reflejos dirán que sus clientes no tienen criterio. Las más espabiladas "ventilarán"

Después están los opinadores profesionales (Guías y críticos de períodico) que no les quedará más remedio que evolucionar. A los que ahora van de víctimas y no se dan cuenta que que hay que adaptarse a las nuevas necesidades, les tocará vivir tiempos duros.

Ligasalsas dijo...

Me sumo a la enhorabuena. Que se abran las ventanas y que haya competencia; es sana.

belay dijo...

A competencia claramente é sana pero non todos estas abertos a admitila sobre todo aquels que está nunha posición dominante, neste caso as guías gastronómicas (michelin).

Eu xa advirto que o paso que van a seguir é inculcar o medo nas TIC's por descoñecemento é un paso dentro da evolución das mentalidades nas TIC's.

As peores arremetidas contra a bloguesfera gastronómica están ainda por vir.

Ligasalsas dijo...

En cualquier caso esas arremetidas serán soplar contra el viento.

Gourmet de provincias dijo...

Siempre que el tema se mueva, será bueno. Lo único que me parece malo es que entre algunos de los "indiscutibles" la ignorancia lleve a aquello del "desprecia cuanto ignora".

En todo caso, gracias al Forum por propiciar el encuentro y a los ponentes por prestarse al debate.

Bota de Chaplin dijo...

Hola a todos y gracias por participar. Aunque en este tema mi compañero de blog sepa más que yo, hay unas estadísticas que me guataría poner aquí y que explica el nerviosismo de muchas empresas: "En los Estados Unidos un 62% de los clientes toma decisiones respecto a su viaje basadas en opiniones, blogs, comunidades de viajeros..., y el 85% de los clientes potenciales piensa que las recomendaciones u opiniones de otros clientes son la publicidad más fiable". Esto lo dijo el director de marketing on line de Starwood para España y Portugal.

O sea, que el peso de las opiniones de viajeros es enorme, a la hora de decidir en qué hotel alojarse O EN QUÉ RESTAURANTE COMER.

Dedo en la Sopa dijo...

Yo también creo que no se le pueden poner puertas al campo. Antes comíamos en un restaurante y enseguida sabían cual había sido nuestra experiencia los amigotes y la familia. Pero hoy en día ya no son 30 o 40 interlocutores, sino que la cifra se ha ampliado a millones gracias a las nuevas redes sociales. Y eso no se puede cambiar ya. No hay vuelta atrás en eso. ¿Y para qué sirve estar conectados MILES DE CONSUMIDORES analizando los servicios que nos prestán las empresas?

Para hacer cumplir con las leyes que dicen:

"1. Son derechos básicos de los consumidores y usuarios:

d) La información correcta sobre los diferentes productos o servicios y la educación y divulgación, para facilitar el conocimiento sobre su adecuado uso, consumo o disfrute."

Esto es la Ley española de protección del consumidor.

Las empresas que quieran colaborar con este derecho básico crecerán apoyadas por sus propios clientes. Las otras tendrán que cerrar sus puertas.

Y hay ya empresas (en este blog iremos hablando de ellas), que han afrontado como un reto este nuevo escenario participativo.

Moraiminha dijo...

Foi unha sorte poder compartir parte destas xornadas tan intensas contigo. Seguiremos véndonos (e leéndonos) espero.

Dedo en la Sopa dijo...

Ola Moraiminha. Espero coincidir convosco nalgunha outra cousa, e poder falar con máis calma. Gracias por pasarte por aquí.